Cuando Yes comenzó a esbozar ideas para lo que más tarde se convertiría en ‘Aurora’, el proceso fue libre y experimental. No había un concepto preestablecido desde el principio, solo una colección de fragmentos musicales que gradualmente comenzaron a unirse y tomar forma. Entre estos primeros bocetos había una pieza titulada “Aurora”, y rápidamente quedó claro que el nombre tenía un peso especial. Sugería luz, aparición y una sensación de infinidad. Cualidades que resonaron profundamente con la banda.

Como explica Steve Howe (traducido del inglés): “Fue una alegría hacer este disco – una oportunidad para tocar, explorar y darlo todo a la música. Siempre ha sido cuestión de colaboración; uno puede escribir una canción, pero hasta que todos han contribuido, no es realmente una canción de Yes. No intentamos emular el pasado – continuamos el espíritu de Yes y lo convertimos en algo nuevo.”