Mientras trabajaba en su película de 2022, "Elvis", Baz Luhrmann y su equipo descubrieron un tesoro de negativos y material de archivo de Warner Brothers, olvidados desde hacía tiempo. El material provenía originalmente de los documentales "Elvis: The Way It Is" (que retrata su residencia en Las Vegas en agosto de 1970) y "Elvis On Tour" (filmado durante su gira estadounidense de 1972), así como de imágenes inéditas en 8 mm y audios nunca antes escuchados del propio Elvis Presley hablando de su vida. Luhrmann y su equipo dedicaron años a restaurar este material en colaboración con el nominado al Óscar Jonathan Redmond, el equipo de postproducción de Park Road de Peter Jackson y muchos otros colaboradores. Lo que emergió, más allá de la energía icónica y única de Presley en vivo, fue el hombre detrás del mito: "completamente a gusto en el escenario, capaz de sentir el amor genuino de sus fans y comunicarse con una intimidad y humanidad como ningún otro artista", como lo describe Luhrmann.

Junto con remixes y popurrís que mezclan, reimaginan y reinterpretan a Presley en nuevas y audaces direcciones, la película terminada y la banda sonora que la acompaña son un testimonio de las actuaciones de Elvis en la década de 1970, que fueron sorprendentemente adelantadas a su tiempo.