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Stalingrado La Muerte del VI Ejercito Aleman Gustavo Uruena a
Stalingrado La Muerte del VI Ejercito Aleman
Gustavo Uruena a
La terrible batalla de Stalingrado tenía su más próximo parangón en los horrores que la máquina de picar carne de Falkenhayn había provocado en Verdún. Sin embargo, hubo algunas diferencias significativas: en Verdún raramente se encontraban los enemigos frente a frente, porque los mataban a distancia los explosivos o eran abatidos por el fuego de las ametralladoras; en cambio, en Stalingrado, cada batalla se resolvía en una lucha cuerpo a cuerpo. Los soldados podían hablarse e insultarse con sus enemigos al otro lado de la calle; a menudo oían su respiración en la habitación vecina de una casa mientras recargaban las armas; en los cuerpo a cuerpo, entre el humo y los escombros, se recurría a los cuchillos, a las hachas y hasta a barras de goma o de hierro. Y había también otra diferencia: fracasado el intento de conquistar la ciudad por asalto, los alemanes se fueron convenciendo de la semejanza de aquella batalla con la de Verdún, y se propusieron agotar al Ejército ruso, numéricamente superior, teniéndolo constantemente empeñado en una batalla de desgaste. Pero, en realidad, la analogía era totalmente errónea, pues los soviéticos no emplearon nunca (por lo menos hasta el comienzo de la contraofensiva de noviembre) un número de fuerzas igual al de las alemanas. Los comandantes del Ejército ruso ya se hubieran dado por satisfechos si hubieran podido disponer de refuerzos, en particular durante el mes de septiembre; pero esto era del todo imposible a causa de la escasa capacidad de los transbordadores del Volga.
| Medios de comunicación | Libros Paperback Book (Libro con tapa blanda y lomo encolado) |
| Publicado | 5 de junio de 2014 |
| ISBN13 | 9781537152424 |
| Editores | Createspace Independent Publishing Platf |
| Páginas | 224 |
| Dimensiones | 152 × 229 × 12 mm · 303 g |
| Lengua | Español |